Cine fantástico, de terror y de ciencia ficción. Revista online - Scifiworld http://www.web9.scifiworld.es Sun, 16 Dec 2018 08:17:26 +0100 Joomla! - Open Source Content Management es-es Trieste Science+Fiction Festival 2018 http://www.web9.scifiworld.es/eventos/trieste-science-fiction-festival-2018.html http://www.web9.scifiworld.es/eventos/trieste-science-fiction-festival-2018.html Trieste Science+Fiction Festival 2018

Al igual que en las ediciones anteriores, el Trieste Science Plus Fiction Festival (decano de los festivales consagrados al género fantástico, repítase cuantas veces fuera menester) se ha esforzado magníficamente; justo por eso, ha coronado sus admirables objetivos. Optimizando con sentido común e inteligencia, por descontado, el presupuesto, y gozando, a la vista está, de la respuesta del público local, que comprende todas las generaciones y valora en grado sumo la ímproba labor de un equipo presidido por el inoxidable, y ya veterano, Daniele Terzoli, director de la entidad cultural La Cappella Underground, en el seno de la cual el festival se gesta y organiza.

En particular, esta nueva edición ha asentado el precioso, “bellissimo”, Teatro Rossetti cual eje, social y cinematográfico, del certamen; se trata de un teatro a la vieja usanza, pero perfectamente restaurado, donde uno se siente fuera del tiempo y del espacio actuales; o sea, en la Italia de antes, e incluso en los fastos del imperio austro-húngaro, del cual tanto guarda, de hecho, Trieste… No obstante, permanece como segunda sala el muy entrañable Teatro Miela, que acoge las sesiones retrospectivas y ciertas exposiciones, compartiendo con el antedicho teatro, y con el no menos entrañable Cinema Ariston, los sustanciosos “stands” de venta (publicaciones tanto sobre cine fantástico cuanto de narrativa del género). A nivel personal, para mí ha contado mucho reencontrar a Caroline Munro, con la cual entablé amistad en los años 80, en virtud de dos películas para las que gestioné su protagonismo femenino, de Paul Naschy la una y de Jesús Franco la otra, y a la que desde entonces veo de forma irregular, por lo común en festivales de aquí o allá, como es natural en la gente del sector. Tan dulce y diplomática como siempre, acudió para presentar el homenaje al cuadragésimo aniversario de Star Crash, en compañía del propio director, Luigi Cozzi, viejo amigo del festival, ya desde sus primeras ediciones, y me comentó que acababa de protagonizar una película de terror gótico junto con otras dos talluditas chicas Hammer, Martine Beswick y Veronica Carlson. ¡Qué ganas de verla! Formaba parte Star Crash, por cierto, de la sección de clásicos “Sci Fi Classix” (imprescindible, dado que la gente joven parece que no conoce, ni quiere conocer, el cine previo a su fecha de nacimiento), la cual comprendió películas tan importantes, cada una a su manera, y diversas entre sí, como Barbarella (Roger Vadim, 1968), Almas de metal (Michael Crichton, 1973), Stalker (Andrei Tarkovski, 1979) y Zeder (Pupi Avati, 1983).

Ahora bien, como acontecimiento excepcional resaltó la comparecencia del mismísimo Douglas Trumbull, con vistas a un homenaje a su magnífica trayectoria, que comprendió una Master Class, la proyección de un documental a su respecto – Trumbull Land (Grégory Wallet, 2018) – y de su “opera prima” como director, Naves misteriosas (1972), así como de la insoslayable 2001: una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968). Esta visita, activa y no puramente simbólica, supuso el cenit del abultado número de actos culturales y actividades artísticas que, por sistema, en todas las ediciones enriquecen la programación propiamente dicha de cortos y largometrajes.

Al respecto, y si de premios y respuesta crítico-popular se habla, este año el triunfo pertenece a Canadá. Puesto que el premio principal, llamado Asteroide, responsabilidad de un jurado compuesto por Richard K.Morgan, Annick Mahnert y Alexandre Poncet, ha recaído en Freaks (Zach Lipovsky y Adam Stein, 2018), thriller fantacientífico que refleja, con ciertos tintes políticos, el aterrador “crescendo” de la paranoia, personal y social, latente en nuestros tiempos; ganó también el premio RAI4, por cierto. Pero canadiense es igualmente otra película dirigida a cuatro manos, la admirable Prospect (Zeek Earl y Chris Caldwell, 2018), que aclimata muy bien la herencia del Western en su propuesta de fábula fantacientífica sobre la supervivencia, con una formidable interpretación de Sophie Thatcher. Significativamente, otro de los films mejor acogidos, y que también aunó dos premios (mención especial del jurado y Nocturno Nuovi Visioni), el británico Await Further Instructions (Johnny Kevorkian, 2018), versa también sobre la paranoia y la supervivencia, si bien en este caso la inspiración, asumidamente, remite al ya anciano David Cronenberg.

Y no se aleja de estos temas otra de las mejores sorpresas del festival, el americano Jonathan (Bill Oliver, 2018), que gustó mucho en Tribeca y brinda un espléndido Ansel Elgort en un difícil papel doble. Por último yo destacaría asimismo Lajko. Gipsy in Space (Balasz Lengyel, 2018), una comedia político-sarcástica de producción húngara, que se sigue con positiva perplejidad.

Por su parte, el Meliés d’Argent (en este caso el jurado estaba compuesto por Enrico Magrelli, Roy Menarini y Alessandro Mezzena Lona) recayó en una película que no pude ver, Man Divided (Max Kestner, 2018), una coproducción entre Dinamarca, Suecia y Finlandia. La representación española corrió a cargo de El año de la peste (Carlos Martín Ferrera, 2018), comedia fantacientífica en un registro de pasatiempo juvenil, y no faltaron, en sesiones especiales, alguno de los “blockbusters” del género de la temporada, que, como era de esperar, abarrotaron la sala; en concreto, el muy interesante First Man (Damien Chazelle, 2018), última realización hasta la fecha de un cineasta que, guste mucho o poco, rueda de maravilla y tiene personalidad, y el execrable y descerebrado Overlord (Julius Avery, 2018), ya estrenados por doquier.

Proyecciones aparte, deben destacarse, amén del referido homenaje/master class, de Trumbull, la actividad “Frankenstein, che meraviglia”, destinada a familiarizar a los más jóvenes con el mito creado por la gran Mary Shelley, agasajando el segundo siglo de su creación, la exposición de Francesco Guarnaccia y el espectáculo “La zona”, variante libre del antedicho film Stalker, sin olvidar las fiestas nocturnas con recreaciones musicales de bandas sonoras del género, ni los encuentros organizados entre diversos profesionales de cara a establecer contactos que puedan cuajar en según qué realidades (festivales, ediciones, realización de coproducciones entre países europeos, etc). Ah, sin olvidar la belleza del cartel de esta edición, diseñado por Matteo De Longis, pues aporta un delicioso toque sexy en estos tristes tiempos, donde parece que el erotismo está tan satanizado como bajo cualquier dictadura de antaño.

  • Trieste
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    Eventos Thu, 13 Dec 2018 10:04:55 +0100
    Ralph Rompe Internet http://www.web9.scifiworld.es/reviews/ralph-rompe-internet.html http://www.web9.scifiworld.es/reviews/ralph-rompe-internet.html Ralph Rompe Internet

    Ralph 2.0

    Segunda parte que se adapta a las nuevas tecnologías internaúticas de forma verdaderamente inteligente. Como ya sucedía con la primera, nos volvemos a encontrar con una emocionante aventura para todas las edades que cumple sobradamente.

    Ralph y su compañera Vanellope tendrán que jugárselo todo viajando por las redes en busca de una pieza de repuesto que salve Sugar Rush, el videojuego de Vanellope. Y para complicar más las cosas, ambos dependen de los ciudadanos de Internet, los llamados ‘ciudanets’ para que les ayuden a desenvolverse en ese peligroso mundo. Entre ellos está un empresario de Internet llamado Yesss, que es el algoritmo estrella y el alma de “BuzzTube”, la página web más de moda del momento.

    Sería realmente, difícil tarea decir cual de las dos es mejor, tal vez la primera juegue con ventaja por el “factor frescura” en ese microuniverso, pero claro está que ambas son igual de buenas.

    Ralph Rompe Internet es todo lo que deberían haber sido cintas como Pixels o Emoji La Película, por no hablar de Angry Birds.

    Como ya era de esperar, resulta cómico el componente crítico que desarrolla con elementos como los likes hoy en día, los influencers, los videos virales y demás trending topics que circulan a diario por la web. A su vez, trata de imponer la notable moraleja de la amistad, en los momentos más ñoños y al mismo tiempo, más obligados del largometraje.

    Durante un momento llega a saturar el número de referencias que puedes buscar en los pocos segundos que dura un plano una vez que la dupla de protagonistas llega a internet. Algo así como lo que sucedía con la genial Ready Player One, pero cambiando los personajes de videojuegos y alusiones a la cultura pop por todo tipo de menciones relacionadas con la mitología de internet de hoy en día donde lo que más destacaría serían los anuncios spam, la materialización de la deep web o el desarrollo a nivel visual de usuarios navegando, dando likes y siendo redireccionados de una web a otra. Como ya ocurría en Inside Out, consiguen visualizar estos conceptos con gran éxito. A su vez, junto a todo esto, la película mezcla todo lo relacionado con “la era web” con otro tipo de citas, la de los personajes ya conocidos que hacen acto de presencia. No tardará mucho en salir por internet algún listado con todos y cada uno de ellos, seguro, pero yo por el momento destaco la habitación en la que viven todas las princesas Disney y como son reflejadas en la cinta, justo como imaginaba, un grupo de pijas pedantes pero majas.

    En resumidas cuentas, cinta de animación de garantías que volverá emocionarte en la butaca. La todopoderosa unión entre Pixar y Disney vuelve a destacar en nuestras carteleras.

    • Ralph Rompe Internet
    • Rompe Ralph
    • Ralph Breaks the Internet
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      ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Wed, 12 Dec 2018 18:16:21 +0100
      Pesadillas 2 http://www.web9.scifiworld.es/reviews/pesadillas-2.html http://www.web9.scifiworld.es/reviews/pesadillas-2.html Pesadillas 2

      Noche de Halloween

      Con cierto retraso, llega a este medio la continuación de la película de 2015 basada en la exitosa serie de novelas juveniles con las que crecimos todos los niños de los noventa que teníamos buen gusto: Pesadillas.

      En esta ocasión Halloween cobra vida literalmente para poner en peligro a todo un pueblo. De alguna forma, la trama de la película es una de las fantasías de todo horror fanboy que se precie. Todas las criaturas que adornan casas y calles de un Halloween en un acomodado suburbio americano cobran vida y harán de las suyas bajo mandato de Slappy. Ya saben, el primo bueno de Chucky, el Monchito maléfico americano…

      Siendo lo que es, la película de Ari Sandel (no me atrevo a poner otra cinta de su filmografía) es divertida y hasta guarda un par de ases en la manga, como bien podrían ser las apariciones estelares de Ken Jeong o del mismo Jack Black, volviendo al rol de R.L. Stine con sobrepeso, aunque era muchísimo más protagonista en la primera entrega.

      Uno de los puntos más fuertes y donde más me temía un posible desastre es en los efectos especiales, más que conseguidos todos que consiguen darle al film el empaque que necesitaba. No me malinterpretéis, hay que seguir tomándosela a broma, solo que de esta manera no escuece. Por otro lado, otro de los mayores entretenimientos que ofrece es el ejercicio de identificar a todo el crisol de criaturas que van desfilando por pantalla y asociarlos a su manuscrito, tantos años después.

      Con todo, no deja de ser un “usar y tirar” en estado puro. Tal vez no os acordaréis pasados dos días ni de lo que iba, pero no deja mal sabor de boca.

      En resumidas cuentas, un cuento de horror pre-teen en forma de película, aunque parece más bien un piloto largo. Y no de la serie que adaptaba también los libros. Simpática, light y olvidable.

      • Goosebumps 2 Hauted Halloween
      • RL Stine
      • Goosebumps
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        ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Wed, 12 Dec 2018 17:45:44 +0100
        Sitges 2018 http://www.web9.scifiworld.es/eventos/sitges-2018.html http://www.web9.scifiworld.es/eventos/sitges-2018.html Sitges 2018

        Crónica de Ignacio López Vacas

        Con la llegada del fin de año comienzan a aparecer las ya célebres listas de muy variados contenidos. Las diez mejores películas del año, las diez peores, las cinco más esperadas, las seis mejores en las que sale Nicholas Cage o las ocho más taquilleras en las que no salga Alec Baldwin. Cualquier combinación que imagines tendrá su listado, cuidadosamente seleccionado. Yo seré mucho más práctico y para ello he redactado una crónica con todo lo que pude ver en Sitges, o bien que haya pasado por ese mágico lugar. Así he distribuido un buen número de cintas según apartados, véase: las más comerciales, las más indies, las que se estrenaron después en salas, las más gamberras, las que llegaron acto seguido a Netflix… Ah, y que nadie se asuste si no encuentra en el catálogo títulos tan necesarios como Mandy, Piercing, Climax, Under the Silver Lake, The Dark o la infame Diamantino, todas ya fueron reseñadas en su día durante el NIFFF (Neuchatel International Fantastic Film Festival).

        Como buen medio reaccionario que somos comenzaré por las cintas que ya han visto estreno comercial en nuestro país:

        Suspiria: El esperado remake venía con la etiqueta de ser una nueva revisión by Luca Guadagnino, lo que en esencia significaba en un principio una revisión pedante-intelectualoide del clásico de Argento. Evidentemente ni lo supera ni lo iguala, para nada, pero sirve como una nueva interpretación del argumento más que interesante. Eso sí, no da miedo, y no porque tenga algún problema de ritmo cuando más turbia se pone la cosa, o porque una de las brujas “final boss” se parezca a la “Niña de la Puebla” sino porque más que otra cosa funciona como un videoarte satánico de reivindicación femenina.

        Overlord: Cuando a 2018 te arriesgas a volverte a ver una película sobre la segunda guerra mundial más vale que sea o se parezca en exceso a Overlord. Divertidísimo y violento soplo de aire fresco al género bélico.

        Halloween: Otra de las más esperadas, que para servidor terminó siendo un fiasco de grandes proporciones. Imposible compararlas con la de Carpenter y la de Zombie, con las que comparte arco dramático y, claro, este nuevo inicio de la franquicia es un osito de peluche en comparación con sus antecesoras.

        Ghostland: Avalada por traer la firma de Pascal Laugier, director de Martyrs, Ghostland bien puede haber sido una de las mayores sorpresas del festival. Una angustiante y original producción con la que Laugier ha recuperado su estilo más personal semiperdido en su anterior film: The Tall Man.

        Ghost Stories: Aunque estrenada de forma limitada, sí que se ha podido ver en alguna sala patria. Una película old school, filmada de forma catedrática, pero que esconde un novedoso punto de vista en cuanto al desarrollo de los acontecimientos y la relación entre estos. Un Pulp Fiction del cine de terror gótico que vale para lucimiento personal de un gran Martin Freeman.

        La Casa con el Reloj en la Pared: El total cambio de registro de Eli Roth al cine fantástico familiar era uno de los elementos más exóticos que llegaba al festival. Por suerte Roth sale indemne de este experimento que será bien recibido tanto por pequeños como por mayores. Entretenimiento para toda la familia de tintes oscuros, pero no lo suficientes como para sacar a la película del ámbito familiar.

        Siguiendo la estela de películas que se pueden ver de forma legal en España tras el festival, vamos con un breve repaso a lo ya estrenado en Netflix y que tuvo su premiere en la localidad catalana.

        Apostle: La nueva propuesta de Gareth Evans nos sumerge en una perturbadora historia acerca de una secta que basa su ideología extrema en las raíces naturales. Un manejo del tempo soberbio y un desenlace cautivador hace de Apostle uno de los films más recomendables de la plataforma a día de hoy.

        The Night comes for us: Sólo para fans de las emociones fuertes y la acción sin límites. Violencia, hemoglobina y peleas a un alto nivel, tanto de filmación como de ritmo. Los golpes le dolerán hasta al espectador.

        Cam: Insólita producción que engancha desde su inicio. Una historia atípica que explora el interesante mundo de las webcamers y sus turbios asuntos utilizando ecos del fenómeno doppelgänger como conflicto. Magistral interpretación de la protagonista Madeline Brewer.

        May the devil take you: Y también disponible en vuestras pantallas caseras, la penúltima locura de Timo Tjahjanto. Una especie de Evil Dead a la indonesa divertida a rabiar y muy por encima de la media del actual terror puro y duro. Interesantes conceptos de hechizos costumbristas orientales.

        Vamos ahora a revisar un amplio grupo de producciones, tal vez de carácter más independiente muchas de ellas pero que bien podrían estrenarse bien en la gran o en la pequeña pantalla. Nunca es tarde.

        Aterrados: Ya la vi en Fantaspoa este mismo año y volví a morir de terror en Sitges. Demian Rugna ha construido un pequeño clásico de culto que se está poco a poco ganando una legión de seguidores a base de los escalofríos que causa. Hay esperanza, no todo está inventado. Además, la película se remakeará bajo la batuta del mismísimo Rugna en una producción que contará en la cabeza con el gran Guillermo del Toro.

        Possum: Protagonizada por Sean Harris, Possum ofrece una historia paranoica y enferma que podría haber funcionado muchísimo mejor con un montaje algo más dinámico y un ritmo que no se estancase a cada dos secuencias. Termina aburriendo, pero la atmósfera es de 10.

        The Devil’s Doorsway: Found footage del montón sobre unos investigadores que estudian la posibilidad del mito de las estatuas que lloran. Sangre en este caso, y en un convento con unas monjas bastantes poco amigables. No es mala, pero solo la recomendaría a fanáticos de la cámara en mano o a completistas.

        Elizabeth Harvest: Aquí sí que, escondida entre una montaña de programaciones, encontré una de las mejores películas de este Sitges’18. Una cinta de ciencia ficción que, pese a parecer insustancial en su génesis, esconde un tenebroso mensaje. Perfectamente dirigida e interpretada, tanto por Ciaran Hinds como por Abbey Lee Kershaw.

        What keeps you alive: Lo que muchos se han empeñado en llamar el “lesbian horror” tiene en esta película uno de sus mayores exponentes, cuando un viaje de enamoradas al campo se convierte en una dura prueba de supervivencia. Bien ejecutada y con una trama muy adictiva.

        Summer of ’84: Bajo la firma del director de TurboKid, una de las sensaciones en 2015, llega la enésima película del género “copy paste of IT/Stranger Things”. Amena y entretenida. Una especie de relato de R.L. Stine con un poco más de caña. El final me defraudó, pero no empaña el conjunto.

        La Nuit a devoré le monde: Cine de zombis sin zombis. Una más de esas. No ha cosechado malas críticas, pero a mí me dejó con esa desagradable sensación déjà vu de que ya la habías visto. Y tampoco te gustó la primera vez.

        Luciferina: Ya la traíamos vista de Fantaspoa, pero el largometraje de Gonzalo Calzada bien se merecía un pase en el festival de festivales. Una cinta argentina de terror satánico que según va avanzando se va convirtiendo en todo un festín de poseídos. Muy digna.

        Upgrade: Leigh Whannel, conocido por haber sido junto a James Wan uno de los creadores de las sagas Saw e Insidious dirige su segundo proyecto tras la tercera parte de Insidious. Su primera película fue irregular, pero poco se podía esperar de una franquicia que se debió de cerrar en la secuela. Con esta Upgrade Whannell demuestra todo lo que no le dejaron entonces y fabrica una sci-fi de categoría, donde una inteligencia artificial prácticamente posee al protagonista dotándole de unas habilidades que lo harán prácticamente invencible para así vengarse de los asesinos de su mujer.

        Awaith Further Instructions: Cierra esta sección una película pequeña y que, pese a su monotonía logra que nunca pierdas el interés por ella. En ocasiones incluso hitchcockiana, se mueve a ritmo de detective hasta su irregular final. Fresca pero falta de sustancia.

        Y cerraremos la crónica con un conjunto de producciones más macarras, más de maratón nocturna. Tal vez las que menos se toman en serio, pero las más disfrutables:

        Pyewackett: De nueva una cinta que, sin lucirse en exceso, se coloca un par de peldaños por encima de la media de otros productos similares. Un terror adolescente que con el paso de los minutos se va tornando oscuro e inquietante. Lástima que el final no acompañe, aun así, destacable.

        Boar: Chris Sun, el director de slasher Charlie’s Farm vuelve con todo el equipo con su nuevo proyecto con jabalí asesino como principal atracción. Hay muchas ganas en ella y se nota que Sun conoce el género a las mil maravillas, pero la película no termina de cuajar. Y puede, que gran culpa de ello, la tengas justamente las secuencias donde el animal no hace acto de presencia.

        Nekrotronic: Loquísimo híbrido entre Tron, Ghostbusters y Demons. Sí, sobre el papel, o la pantalla en este caso, tiene buena pinta, pero el resultado no es muy satisfactorio. Entendedme, es divertida y los FX no son un desastre, pero pasará finalmente sin pena ni gloria por tus retinas. Ni siquiera es destacable la participación de Mónica Bellucci, y eso ya es decir.

        The end…?: Película italiana de zombis con un cierto aire innovador. La típica de personaje queda atrapado en un habitáculo (ascensor en este caso) y tiene que defenderse de los muertos. No se hace larga para nada, y eso señores, ya es una calificación positiva en un film con estos ingredientes.

        St. Agatha: El señor Darren Lynn Bousman se ganó a pulso el respeto de todo el horror fandom con las continuaciones de Saw o Repo! The Genetic Opera. Un respeto que ha ido decayendo con los años tras algún que otro fiasco. Parecía llegaba recuperado con esta St. Agatha, pero la crítica la pulverizó. Un gran error el que tomara aquellas críticas al pie de la letra y no la diera una oportunidad. La nueva propuesta de Bousman tiene halo de TV-Movie sí, pero posee una mala baba como pocas y un argumento retorcido a la par que políticamente incorrecto, algo que es siempre de agradecer. Además, podréis ver en ella a Hannah Fierman, el ya clásico súcubo de V/H/S.

        He’s out there: No podía faltar un home invasión en el menú y He’s Out There cumple con lo esperado, siempre y cuando, lo esperado sea una película más de este cada vez más machacado subgénero, que no te aburra y te haga pasar un rato distraído. Los que busquen innovación, huyan.

        Dead Night: Con el atractivo de poder ver en ella a Barbara Crampton, Dead Night es una producción genérica con un esquema diferente. No sabes si tomarla en serio o en broma y la sensación final es que te han contado un chiste malo, pero te ríes porque el tipo te cae bien.

        Office Uprising: Si buscan sesión golfa en el diccionario de cine debería salir, entre otras, la portada de Office Uprising. Una descerebrada comedia gore light que mezcla a las mil maravillas el humor negro, los muertos vivientes y un montaje original. Bebe bastante de The Belko Experiment o Mayhem, pero es bastante menos ambiciosa que estas, lo cual la libera de muchas situaciones y consigue su propósito en casi cada una de ellas.

         

        • Sitges 2018
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          ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Sitges Mon, 10 Dec 2018 21:11:15 +0100
          Elantris (Brandon Sanderson) http://www.web9.scifiworld.es/la-biblioteca-incontable/elantris-brandon-sanderson.html http://www.web9.scifiworld.es/la-biblioteca-incontable/elantris-brandon-sanderson.html Elantris (Brandon Sanderson)

          El debut de uno de los autores de literatura fantástica más aclamados (con justicia) de los últimos tiempos.

          A estas alturas de la película, ni siquiera hace falta pronunciar nada más que su nombre para que la gente reconozca a Brandon Sanderson (Lincoln, Nebraska, Estados Unidos, 1975) como una de las voces más leídas, sobre todo en lo que se refiere a la literatura “de género” (otra vez esa condenada expresión). Tanto es así que ha llegado nada menos que a ser noticia en espacios informativos de primera línea en un lugar como este país nuestro, que tan poca atención presta a este tipo de autores y solo lo hace cuando sus ventas son tan estratosféricas que simplemente no se pueden dejar de lado.
           
          Pero sea como fuere, se lo ha ganado a pulso, porque tal y como sostienen sus fans, Brandon Sanderson escribe más rápido de lo que sus lectores puedan leerle… y en este caso, no es un tópico. Sin ningunas ganas de encasillarse en ningún género ni en ningún tópico, sea el que sea, este autor se ha dedicado a planificar nada menos que un universo (el Cosmere) en el que a la manera de Ursula K. LeGuin ha creado y explorado planetas, galaxias, civilizaciones, sociedades, procesos, nacimientos y muertes… y ahí sigue, enriqueciéndolo una y otra vez con mil bifurcaciones que le van llevando (a él y a quienes le leen) hacia insospechados lugares.
           
          Y todo eso comenzó aquí, hace poco más de una década. Porque si bien es cierto que “Elantris” se editó allá por 2006 (y al año siguiente en Círculo de Lectores), es mucho más interesante hacerse con la edición del décimo aniversario, publicada en 2016 de nuevo por Ediciones B, y en cuya portada ya se advierte que es la edición definitiva del autor. Y más que haber hecho cambios significativos en el texto, lo que Sanderson nos ofrece aquí son unos cuantos (y jugosos) extras que incluyen capítulos inéditos, explicaciones acerca de los aones (hay que leerse la novela para saber lo que son), prólogos que ayudan a comprender el génesis y desarrollo de la novela, y en definitiva, asistir sucintamente al proceso de cómo un trabajo de taller literario se va enriqueciendo por la paciencia y perseverancia hasta convertirse en una novela con todas las de la ley, con una estructura sólida y ágil y unos personajes que atrapan desde el principio, y todo eso (por si lo anterior fuese poco) con un enfoque lo suficientemente personal como para resultar pero que muy atractivo. Baste decir, a modo de minúscula anécdota, que el autor es mormón, y por ello es capaz de usar la religión en su relato de una forma muy eficaz y con un planteamiento de lo más interesante… sin caer además en dogmatismos fáciles ni en prédicas absurdas, lo cual es muy de agradecer.
           
          En definitiva, que si alguien se ve apabullado por la cantidad de trilogías y referencias y volúmenes que conforman el grueso de la obra de este autor, y no tiene muy claro por dónde penetrar en ella, “Elantris” es quizás la más limpia y precisa de las recomendaciones, porque es una lectura que no dejará indiferente, y que resulta tan placentera que sin duda uno se queda con ganas de más. Y como hemos dicho, no hay que preocuparse por eso, porque a Sanderson aún le queda cuerda (y letra) para rato.
           
          -Un lugar: Elantris, con todo lo que ello conlleva. Cuántas cosas nos cuentan de ella, cuán pocas sabemos aún… Ojalá sepamos más dentro de poco.
          -Un personaje: sin duda, la princesa Sarene. He ahí un modelo de feminidad bien entendida.
          -Un secundario: la novela no sería la misma sin el dula Galladon. ¿Kolo?
          -Un deseo: volver a Elantris alguna vez.
          • Elantris
          • Brandon Sanderson
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            Jhazael2001@hotmail.com (Házael González) La Biblioteca Incontable Sun, 09 Dec 2018 15:09:33 +0100
            Cadáver http://www.web9.scifiworld.es/reviews/cadaver.html http://www.web9.scifiworld.es/reviews/cadaver.html Cadáver

            No estaba muerta, estaba de parranda

            La última cinta de terror estrenada en salas (¿qué es eso?, se preguntarán muchos) en nuestro país viene avalada por el sobretítulo “del guionista de Boogeyman 2 y Boogeyman 3”. En realidad, no, no viene avalada por esa incendiaria frase, pero es real, lo que explica el camuflado hedor a estantería de videoclub en la que rebuscar un domingo lluvioso que desprende el film. Este guionista, un tal Brian Sieve, es un jefazo. No hace falta más que chequear su próximo proyecto, una película cuyo título: The Exorcism at Lincoln High, no hace sino confirmar que el escritor está cada vez más especializado en el subgénero de las posesiones y exorcismos varios.

            Y así comienza esta The Possession of Hannah Grace, con un exorcismo random que se le está efectuando a una joven poseída (Kirby Johnson) bastante random también. La cosa se descontrola hasta un punto en el que se cobra la vida un sacerdote y la misma joven. Meses después Megan (Shay Mitchell) trabaja en la morgue hasta la cual llega el cuerpo. Ahí comenzará la verdadera fiesta.

            La película es bastante genérica, aunque a su vez efectiva y correcta, salvo algún que otro error de montaje. Tras el prólogo y unos títulos de crédito tardíos inicia de forma bastante interesante, pero claro, los ecos a La Autopsia de Jane Doe son irremediables. Cuando comienza la acción y Hannah Grace, o en su defecto el ente que vive en ella, del que nunca por cierto llegamos a conocer nombre ni propósitos, comienza a hacer de la suyas por el depósito de cadáveres, la cinta se transforma muy sutilmente en un slasher sobrenatural sin sangre (ya saben, PG13) con todo lo que ello conlleva. Incluso muchos ingredientes ayudan a ello, a saber: pasado traumático de la protagonista, búsqueda en internet de los eventos relacionado con la poseída para más datos…

            Por otro lado, el guión resulta simplón en exceso. Si dejas pasar situaciones en las que los charcos son de gran tamaño y entiendes que sin ciertas licencias argumentales no habría película estás salvado. De lo contrario, si no aceptas pulpo como animal de compañía, te sangrarán los ojos…

            El cine de terror tiene sus códigos y dentro de su línea Cadáver es harta común, lo que no quita que sea disfrutable y una distracción digna de darla una oportunidad. Lo que ocurre que al género de terror se le castiga más. Otro film del mismo grado de habitualidad en otro género, por ejemplo, en un drama social con politoxicómanos o una histórica, preferiblemente de la segunda guerra mundial, serían muchísimo mejor recibidas en su mayoría tanto por la audiencia generalista como por la crítica especializada. Esto es, a mi entender, no porque el terror se repita más que cualquier otro género, todo está inventado ya en todas las franjas cinematográficas, sino porque a día de hoy cualquiera puede autoproclamarse experto en “algo” y para ello el cine de horror ha sido la gran víctima a juzgar.

            En resumidas cuentas, una de las películas con las que Sony cubre expediente. Pros y contras a rabiar, pero la sensación final es que es divertida y endiabladamente entretenida (nunca mejor dicho).

            • The possession of Hannah Grace
            • Shay Mitchell
            • Cadaver
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              ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Wed, 05 Dec 2018 18:21:07 +0100
              Tres Caras http://www.web9.scifiworld.es/cine/3-caras.html http://www.web9.scifiworld.es/cine/3-caras.html Tres Caras

              El devorador de historias

              Siempre he estado fascinado por la idea de que tiene que haber un camino correcto para contar una historia o un modo de hacer una película. ¡Es tan estúpido! Es tan difícil creer que la gente realmente piense que si tienes una adecuada luz o usas una cámara portátil y no mueves nada fuera ni dentro del marco fílmico, la verdad emergerá, casi de una manera epistemológica. No tiene ningún sentido. Contar una historia, hacer un film, es un propósito, una búsqueda, investigas, miras, piensas, estudias, con la esperanza de que aprenderás algo, pero pensar que la verdad está conectada con el estilo…”.

                                                                                     Errol Morris en Gates of Heaven (1978).

              En el anterior “juego al escondite” que se tiene Jafar Panahi con el gobierno iraní, Taxi (2015) que sería su tercer intento,  una niña le lee la cartilla cinematográfica al propio director para hacer un film distribuible en Irán. Ella coge una cámara de fotos digitales y Panahi  la da un consejo: “o filmas o lees. Elige siempre una opción.” Y ella opta. La niña se pone a leer las diferentes reglas, casi todas prohibiciones, del éxito cinematográfico en su país. También el director iraní escoge. En vez de mostrar un Irán esquemáticamente moribundo, claustrofóbicamente delimitado por las puertas y la carrocería de un coche, lo expande compartiendo a través de sus gentes, un mundo rico, un país vivo, un punto de vista, una mirada en definitiva, construida sobre la cotidianidad y no sobre la apariencia. Bien, el director continúa seleccionando y aunque seguimos montados en un coche, esta vez no será una farsa de un taxi y además, no siempre estaremos en el interior del mismo, de hecho, la historia sufrirá una mutación geográfica: el escenario urbano permutará en uno rural. Y si de vehículos hablamos, el concepto de trayecto es lógico en la estructura física y narrativa de 3 Caras (2018). Un camino que roza, más que nunca, el lado “kiarostamico” en su vertiente “trilogía de Koker”, adentrándonos en la película más deudora de una etiqueta;  aquella donde mejor se puede ver la construcción de la diégesis basada en el género cinematográfico, siempre teniendo en cuenta el carácter elusivo, metafórico, de sus propuestas narrativas.

                                   3 Caras. 13

              Tras recibir un misterioso video de una joven, Marziyeh Rezaei, donde comete un aparente sacrilegio, esto es, un suicidio, una actriz, Behnaz Jafari,  acompañada por Jafar Panahi, intentaran saber la veracidad del mismo y saber qué ha pasado con su protagonista. Las cortinas se levantan, nos encontramos ante una pesquisa en un contexto de thriller, donde los actantes pulularán a modo de roadmovie por una zona de Irán frontera con Turquía. Es bueno saber dónde nos encontramos y también hacia dónde nos dirigimos, por tanto la localización del contexto narrativo del cual beberá el texto cinematográfico es importante e igualmente, el saber hacerlo también, presentando infinidad de elecciones. Desde las más típicas formalmente, el plano general, hasta las más atípicas, una conversación: hay un momento en el que un personaje le espeta al director que hable turco y éste le responde que no sabe muy bien, a lo que su interlocutor responde que nunca se olvida una lengua materna. Es cierto, algunas veces el director iraní hará de intérprete de su acompañante. La lengua (persa/turca) como unificadora cultural de dos países musulmanes opuestos y arraigo indisociable del hombre. No es baladí que Panahi haya localizado su historia en este pueblo fronterizo, quizás desde la distancia se pueda obtener una mirada más cercana, certera, de una sociedad.

                                   3Faces. 7

              El camino se desarrolla mediante una serie de mojones narrativos en busca de una respuesta, alimentada por un sentimiento de culpa de la actriz, que de alguna manera empuja la primera parte de la trama. Al principio he descrito el video como enigmático. La joven que quiere ser actriz no aguanta más y decide quitarse la vida. Lo hace en un ambiente cavernoso, sus pasos lentos y cuidados nos hablan de la construcción de una escena característica del género de terror. La cámara en mano ayuda a crear un agobio tétrico. A medida que caminamos con ella, vemos la superficie rocosa sobre su cabeza y oímos otra acuosa, sobre el ligero chapoteo de sus pies. ¿Qué es el cine de terror sino una edificación de su ambiente? Mientras la actriz con Panahi mira el video, y de  manera lógica lo volvemos a oír fuera de campo visual, sobre su rostro caen lágrimas de culpa. Su rostro es desasosegantemente dramático. Vemos cómo reacciona al visionado, nos encontramos ante el melodrama, aquel que se nutre de una cierta realidad cinéfila: un rostro, un sentimiento, una decisión. Formalmente nos regala un giro de trescientos sesenta grados sobre el eje de la cámara en el interior del coche para constatarlo. El personaje anda, desorientada, en círculos siendo atacada por ese sentimiento de culpa mientras el director de pie impertérrito, habla a su madre de que no está haciendo otra película. El humor sutil, filtrado débilmente, es otra constante del director iraní y aquí se contrapone a la emoción que está sufriendo su compañera. Frente al rostro contenido del propio Panahi, el de la actriz es uno febril. Dos puntos de vista diferentes (otra característica del (sub)género, en este caso el de las buddymovies) intentado solucionar su particular caso. Y ¿con qué propósito? Ya lo dijo el director en el primer escondite, Esto no es una película (2011),: “si no podemos contar una película entonces, no podemos hacerla.

                                   3Caras. 9

              Y no hay duda que en cada desafío narrativo, Jafar Panahi quiere relatar una historia y lo apasionante del hecho es la consciencia de su propia estructura. Uno tiene la “sensación” de que el director  no sabe cómo contarla al principio, y que a medida que se van desarrollando los sucesos, al mismo tiempo, se va construyendo la ficción retroalimentándose del propio proceso creativo. Pero hemos hablado de “sensación”. Panahi es un gran prestigiador y sabe muy bien cómo realizar su truco. Te puede presentar, por ejemplo, en medio de la historia un pueblo que espera a que alguien los ayude con sus problemas circunstanciales, y que después se confronten con la frustración comprobando que los protagonistas no están para ese propósito, sino para saber dónde está una niña díscola, según algunos. El alcalde resignado vocifera a los suyos que tendrán que arreglárselas ellos solos, como siempre. Pareciera una comunidad conformista y dependiente del otro, en este caso, de una administración que nunca está y, como consecuencia de esa ausencia, la necesidad de crear unas normas ancladas en el pasado. Las costumbres pesan como una losa aunque haya personajes que las estén desafiando, en nuestro caso, las mujeres, como la anciana que duerme en su propia tumba pero sin losa, a cielo abierto. Parece feliz, esperando su final, eso sí, lo hace resguardada con una lámpara de queroseno para espantar las picaduras de las serpientes durante la noche.

                                  3Caras. 100

              El reducto de la actriz madura, Maedeh Erteghaei,  tercera cara de este triángulo actoral femenino, es un oasis dentro de una sociedad iraní esclavizada de su pretérito (¿qué sociedad no lo está?) pero que mira al futuro con cierto optimismo, uno limitado por las cuatro paredes de la pequeña casa. Es un lugar fascinante, que crea envidia narrativa para el hombre, para Panahi. Vemos como se queda en el coche sin poder acceder al lugar. Vemos su rostro, el tiempo pasa, el foco de una farola golpea las gafas del director, creando excitación por saber qué pasa, está deseando de contarlo. No deja de mirar y solamente, igual que el espectador, atisbamos a través de las cortinas unos gestos, unos brazos alzados, un movimiento de cuerpos, ¿están bailando? ¿Están celebrando algo? El director se transforma en testigo, mirando sin poder hacer nada, sin poder ejercer un control absoluto de la situación, solamente potenciando su imaginación. Para un devorador de historias como él no es fácil, aunque estemos acostumbrados a momentos pregnantes como éste, más por lo que insinúa que por lo que enseña: un acto de creatividad enmarcado en un ejercicio de libertad, una mirada política camuflada.

                                   3Caras. 8

              Este proceso de tirar del hilo narrativo e ir constatando una serie de historias subterráneas (la del prepucio, la del claxon o la del semental), a medida que va sucediendo la que se encuentra en la superficie, nos hace partícipe de esta gula por narrar del creador iraní concluyendo, un tanto humanísticamente, que su sociedad puede estar cambiando, o al menos y curiosamente, una parte de la misma; la más ancestral, la más olvidada, aquella que colinda con otra forma de ver las cosas, de cómo construirlas. Lo que sucede en la secuencia de la casa de la joven desaparecida es muy sintomático. Primero porque no sólo enmarca la situación en ese justo momento, volveremos a ella en otro momento, abocetando esa sensación de lo que hablábamos antes, como de work in progress del film, sino que también desde el plano narrativo, asistimos a un cambio que enlazará directamente con el final de la historia, uno de connotaciones culturales y sociales. El fondo y la forma se dan la mano constantemente en el cine de Panahi.

                                   3 Caras. 11

              Lo primero que aparecerá, o más bien emergerá, es una mano y después un cuerpo tensionado, un volcán en erupción. El hermano iracundo de la joven desaparecida se presenta ante los protagonistas. Sujetado por la madre, la sensación de agresión es constante, el peligro acecha en toda la secuencia. Es la representación de las tripas; el odio atávico siendo frenado por un cuerpo frágil de una anciana, zarandeado pero persistente en su propósito: frenar a su “Goliath” armada con una valentía inquebrantable, en definitiva de un amor, y por tanto, de una comprensión de madre. El tiempo pasará y después el padre retornará a esa casa. Durante su ausencia pareciese que el hijo hubiese hecho un golpe de estado en el hogar y al regresar el rey, y contra todo pronóstico, lo expulsará no solamente de la casa sino lo sacará de la historia. No existe mayor castigo para un actante que no saber lo que está sucediendo a su alrededor.  No obstante las cosas no son tan fáciles y menos los cambios. El personaje del hijo esperará pacientemente con una piedra a que Panahi se vaya del coche para después volver a explotar. Quizás las cosas estén cambiando pero muy lentamente, a otro tipo de ritmo, a uno que no estamos acostumbrados por estos lares y que desembocará en ese plano fijo final. Optimista y descorazonador al mismo tiempo. Volvamos a la historia y su herramienta fundamental, la interpretación. Misteriosamente formal con ese impacto en la luna del coche, vemos como dos mujeres van caminando hacia un presumible punto  de fuga, al final del camino. El director se queda en su coche esperando a que pase otro por ese camino de único sentido, generador de un cómico código morse. Las grietas del golpe de la piedra están distribuidas caóticamente por la luna del vehículo, nuestra pantalla esporádica. Vamos viendo a las mujeres alejarse hasta que llegan a desaparecer justamente debajo de una de las grietas sobre el cristal. Las mujeres caminan solas por ese camino milenario, sobre la sombra de una ramificación violenta. Miremos las cosas bellas con cuidado. Puede que algo está cambiando pero es casi imperceptible. Equipémonos con la paciencia, que es la madre de todas las historias, o por lo menos, de las buenas.

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              • Tres Caras
              • Jafar Panahi
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                Proyectom05@hotmail.com (José Amador Pérez Andujar) Cine Tue, 13 Nov 2018 12:08:24 +0100
                Stargate, o de distancias interestelares http://www.web9.scifiworld.es/cine/stargate-o-de-distancias-interestelares.html http://www.web9.scifiworld.es/cine/stargate-o-de-distancias-interestelares.html Stargate, o de distancias interestelares

                Las distancias en el espacio son enormes e inabarcables.

                Esta película fue la que adentró a su director Roland Emerich en los blockbusters. Con unos adecuados y justos efectos especiales (los inicios del morphing) estamos ante una película entretenida; aunque decae un poco en la parte de la problemática del lenguaje en el planeta Abydos.

                En esta película, como en sus derivados, utilizan unas puertas estelares para viajar entre planetas distantes. Estas puertas son generadoras de agujeros de gusano que permiten bordear la problemática del límite de la velocidad de la luz.

                 

                 

                La Vía lactea


                Nuestra galaxia es grande, enorme. Posee una forma en espiral compuesta de ocho brazos y donde la Tierra se sitúa a mitad de camino del centro galáctico en el llamado brazo de Orión; parte del brazo principal Sagitario. La galaxia posee un diámetro de 150.000 años-luz y un grosor medio de 1.000 años-luz, calculándose un número entre 100 y 400 mil millones de estrellas.

                Aunque en las representaciones de la Vía lactea parezca una aglomeración de estrellas, la realidad es que la densidad media es de tan solo 7·10-9 g/cm3 ó 0’0028 masa de Sol por cada año-luz. El resto es vacío interestelar.

                 

                 

                El sistema solar


                Estos números también se dan en el sistema solar y es que las distancias astronómicas son enormes. El planeta más alejado del Sol es Neptuno y se halla a 4.504.300.000 Km de él. El más cercano es Mercurio con 57.910.000 Km de distancia.

                Para hacernos una idea de tamaños y distancias lo mejor es relativizarlo. Siendo 1000 millones de veces menor, tendríamos un Sol del tamaño de una pelota de goma de gimnasia. La Tierra tendría el tamaño de una canica y estaría colocada a 150 metros del Sol. El más lejano, Neptuno, sería una bola de billar colocada a 4’5 Km. El más cercano, Mercurio, sería 1/3 dela canica y estaría a unos 70 metros.

                Son tan bastas las distancias en el Universo que la estrella más cercana a nosotros está a unos 4’37 años-luz. La galaxia más cercana es la llamada Can Mayor a unos 25.000 años-luz de nuestro Sistema Solar. Esta se trata de una galaxia difusa que fue engullida por la nuestra y forma parte de ella. La galaxia independiente más cercana es la de Andrómeda a 2.000.000 años-luz, la cual se acerca a 300 Km/s, mas que colisión se producirá una unión de ambas galaxias produciendo una galaxia aún mayor.

                 

                 

                Los antiguos


                Parece que la construcción de estas puertas es la solución más inteligente para poder viajar entre planetas. Las puertas de la Via Láctea poseen 38 símbolos, por lo que hay 1.987.690.320 de posibles destinos al marcar 7 símbolos.

                Parecen muchas, pero el número de estrellas en la galaxia, como se ha visto antes, son de 400.000.000.000. Así el número de posibles planetas que orbiten esas estrellas serán muy superiores a los de posibles destinos seleccionables. Ni los ancianos pueden llegar a todos lados.

                • stargate
                • Roland Emmerich
                • Kurt Russell
                • Ciencia vs Ficción
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                  cardescu@gmail.com (Cristian Cárdenas) Cine Sun, 11 Nov 2018 21:02:34 +0100
                  Semana de cine Fantástico de San Sebastián 2018 http://www.web9.scifiworld.es/eventos/semana-de-cine-fantastico-de-san-sebastian-2018-6.html http://www.web9.scifiworld.es/eventos/semana-de-cine-fantastico-de-san-sebastian-2018-6.html Semana de cine Fantástico de San Sebastián 2018

                  Día 7. Clausura y Palmares.

                  El último día de esta edición de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, se inició con la proyección de Una gota de Sangre para morir Amando, de Eloy de la Iglesia, todo un clásico que claramente surgió y que debe mucho a la naranja mecánica, donde cabe recordar, que en una entrevista el mismo Eloy de la Iglesia la denominó: ” la mandarina mecánica española”. Le siguió la proyección de la película italiana Abrakadabra, de Luciano Onetti, Nicolás Onetti, dónde  asistimos a los actos del mago Lorenzo, quién debido a una serie de asesinatos relacionados con su entorno, comenzará a recordar y a revivir un trauma del pasado relacionado con su padre, el gran mago Dante. Después de Sonno profondo y Francesca, los hermanos Onetti cierran su trilogía de homenaje al giallo. Y para finalizar, Se dieron a conocer los cortometrajes ganadores y posteriormente se dío pasó a la proyección de la película de clausura He's out There, de Quinn Lasher, donde Yvonne Strahovski interpreta a una madre que se encuentra de escapada de fin de semana, con sus dos hijas en una casa junto a un lago, mientras madre e hijas esperan la llegada del padre y marido de estas, la idílica estancia se transformará en un infierno en vida, tras ser acosadas por un antiguo inquilino de la casa al que se le creía muerto, pero que esta vivo y ha decidido aparecer tras años de ausencia paraacosar a sus víctimas. Un slasher en toda regla, que cumple en sustos e interpretaciones, pero nada en historia y mucho menos en originalidad, pero que sin embargo, tras el visionado de innumerables películas de alta calidad durante esta edición, aun así siempre quedan las ganas de que ya sea Halloween y se puede celebrar otra nueva edición de esta Gran Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián.

                   

                  29ª SEMANA DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR DE SAN SEBASTIÁN
                   
                  PALMARÉS

                  Público

                  PREMIO DEL PÚBLICO AL MEJOR LARGOMETRAJE
                  One Cut of the Dead (2017). Shinichiro Ueda. Japón

                  PREMIO DEL PÚBLICO AL MEJOR CORTOMETRAJE (1.000 €)
                  Baghead (2017). Alberto Corredor. Reino Unido

                  REMIO DEL PÚBLICO AL MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN (1.000 €)
                  La noria (2018). Carlos Baena. España

                  PREMIO DEL PÚBLICO AL MEJOR CORTOMETRAJE ESPAÑOL (1.000 €)
                  El escarabajo al final de la calle (2017). Joan Vives i Lozano


                  Jurado

                  El Jurado del Concurso Internacional de Cortometrajes de la 29ª Semana de Cine Fantástico
                  y de Terror de San Sebastián, compuesto por Piluca Baquero, Mafalda González-Alegre y
                  Lucio A. Rojas, ha decidido otorgar los siguientes premios:

                  PREMIO DEL JURADO AL MEJOR CORTOMETRAJE (1.000 €)
                  Baghead (2017). Alberto Corredor. Reino Unido

                  “MÉLIÈS DE PLATA” AL MEJOR CORTOMETRAJE FANTÁSTICO EUROPEO
                  Helsinki Mansplaining Massacre (2018). Ilja Rautsi. Finlandia

                  Premio del Jurado Joven al Mejor Cortometraje
                  Baghead (2017). Alberto Corredor. Reino Unido

                  Premio Syfy al Mejor Cortometraje Español (3.000 €)
                  El escarabajo al final de la calle (2017). Joan Vives i Lozano

                  Premio Blogos de Oro al Mejor Largometraje
                  Border / Gräns (2018). Ali Abbasi. Suecia-Dinamarca

                  Premio del Público al Mejor Fanzine
                  Patrocina: FNAC Donostia
                  La valla

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                  Juampi_cgi@yahoo.com (Juan Pablo Acuña) Eventos Wed, 07 Nov 2018 00:03:34 +0100
                  Semana de cine Fantástico de San Sebastián 2018 http://www.web9.scifiworld.es/eventos/semana-de-cine-fantastico-de-san-sebastian-2018-5.html http://www.web9.scifiworld.es/eventos/semana-de-cine-fantastico-de-san-sebastian-2018-5.html Semana de cine Fantástico de San Sebastián 2018

                  Día 6.

                  El jueves 1 de noviembre, a las 17:00 de la tarde se dio inicio a la maratón de cortos españoles, la que comenzó con Basoan, de  Aitzol Saratxaga, dónde vemos a un hombre que se despierta en el bosque, aparentemente sin saber quién es. Narrado en clave de loop, sin dejar muy claro lo que nos quiere contar. A continuación vino el turno de Condemned, de Octavi Espuga, donde se nos muestra Jack, un hombre viejo que vive recluido en una lúgubre Capilla, lugar en el que se encuentra recluido y viviendo constantemente una pesadilla que no le deja de atormentar, a causa de un pacto del pasado. Le siguió el cortometraje de Joan Vives i Lozano El escarabajo al final de la calle, una divertida historia situada en el núcleo de un barrio de un tranquilo pueblo de Valencia, donde habita Amadeo, quien desde que enviudó se dedica a cuidar a su suegro; pero al que la vida le cambiará pronto, despúes de una lectura de premonición de su futuro. Le siguió Flotando, de Frankie De Leonardis, donde observamos a un astronauta que se despierta tras escuchar unos golpes en el exterior de la nave, al parecer sin ser consciente de si es su imaginación o la realidad, entablara un diálogo con un desconocido que no dejará de darle la bienvenida. Le siguió La guarida, de Iago de Soto, que nos mostró un cortometraje muy bien narrado, en el que vemos a un conductor que recoge a una extraña en la carretera, la cual no parece recordar quién es y de donde viene; los dos llegaran a un bar, dónde tras ser asistida intentarán recordar qué es lo que ha sucedido y donde todo parecerá verse frustrado tras la llegada de un guardia civil. Le siguió Ipdentical, de Marco Huertas, donde observamos a Anna, quien vive en un mundo distópico y que tras encontrase cansada de la monotonía, intentará volver al recuerdo más agradable que parece tener, una canción original que escuchaba antaño. Muy original, bien rodado y muy bien plasmado el mundo distópico que se nos quiere enseñar, para ver sí o sí. Vino el turno del cortometraje producido por Víctor Matellano, La proeza, en el que Leitza, una joven de ciudad busca asistencia en un recóndito pueblo, donde no tardará en darse cuenta de que nada es lo que parece y que algo oscuro se esconde en aquel lugar. Y finalmente, para terminar con la sesión de cortometrajes, vino el turno de Oscar’s Bell, de Chris Cronin, en el que vemos a Duncan, quien se ha ido de acampada el fin de semana con su hijo y su perro Óscar, y donde al llegar la noche comenzaran a sentirse observados desde el bosque. Muy bien rodado, con una tensión quizás demasiado marcada, y que aguanta mucho a la llegada del momento final. A continuación, se dio paso a la proyección de la película Sueca Border, de Ali Abbasi, en el que nos muestra a Tina, quién trabaja en la aduana y que posee un extraordinario olfato y al parecer la habilidad de oler el miedo y la culpabilidad en la gente, conocerá a Vore; un hombre por el que se siente realmente atraída y con el que desvelarán el origen de ambos y el de su extraña habilidad. Es el segundo Largometraje Ali Abbasi, donde esta vez adapta un cuento de John Ajvide Lindqvist, autor de Déjame entrar. La sesión dio paso a la noche japonesa, que comenzó con la proyección del cortometraje Carmen, de Carmen Kobayashi, Quique Mañas y Jorge Montalbán; en el que viajamos con Carmen de Tokio a Sevilla para adentrarnos en su pasión, dónde se reflexiona bastante en la búsqueda de la identidad. Le siguió Santa in August, de Kevin Bao, Daisuke Kondo, donde asistimos a la lucha de dos personas por sobrevivir: un escritor de libros que no se venden bien y Santa Claus vestido de vagabundo son los protagonistas de este cortometraje tierno y duro a la vez. Posteriormente la sesión dio paso a una de las películas a descubrir del festival, ya estrenada durante la pasada edición del Festival de Cine Fantástico de Catalunya, Sitges 2018, dónde también no pasó nada desapercibida y fue muy aceptada entre el público, hablamos claramente de la grande y única One cut of the dead, en la que al principio todo parecerá qué es una película más de zombies, grabada en estilo found-footage o mockumentary, pero dónde finalmente todo lo que parecía ser no será y todo lo que es se podrá ver con lujo de detalles, y de la manera más original jamás narrada en una película de género zombie. A continuación vino el turno de INUYASHIKI, de Shinsuke Sato, una historia imposible acerca de Ichiro Inuyashiki, un oficinista, al que ni siquiera después de diagnosticarle un cáncer le prestan atención, pero al que tras iluminarle una luz en el cielo, a la mañana siguiente se despertará completamente recuperado y dándose cuenta de que se ha convertido en un cyborg. La nueva película del director de I am a Hero ha resultado ser bastante divertida y con muchas mas cosas nuevas que enseñar.

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                  Juampi_cgi@yahoo.com (Juan Pablo Acuña) Eventos Tue, 06 Nov 2018 23:39:47 +0100