Cine fantástico, de terror y de ciencia ficción. Revista online - Scifiworld http://www.store.scifiworld.es Fri, 19 Oct 2018 20:54:30 +0200 Joomla! - Open Source Content Management es-es Sitges 2018: Entrevista a Cris Roe y Traci Lords http://www.store.scifiworld.es/home/sitges-2018-entrevista-a-cris-roe-y-traci-lords.html http://www.store.scifiworld.es/home/sitges-2018-entrevista-a-cris-roe-y-traci-lords.html Sitges 2018: Entrevista a Cris Roe y Traci Lords

Entrevistamos a Traci Lords y Cris Roe.

Durante esta Edición de Sitges pudimos entrevistar a Traci Lords y al Director y Productor Cris Roe, donde nos hablan de su ultimo proyecto, el cortometraje A tale of two Sisters.

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  • Cris Roe
  • Sitges 2018
  • A tale of two Sisters
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    Juampi_cgi@yahoo.com (Juan Pablo Acuña) Sitges Fri, 19 Oct 2018 13:21:32 +0200
    First Man http://www.store.scifiworld.es/reviews/first-man.html http://www.store.scifiworld.es/reviews/first-man.html First Man

    Damien Chazelle, cineasta total.

    En plena Guerra Fría, un envalentonado John F. Kennedy se marca un "aguántame el cubata" y en septiembre de 1962, mirando de reojo el poderío propagandístico ruso y sus logros en el pulso que mantenían con los EE.UU. en la llamada Carrera Espacial proclama al Mundo aquello de "mandaremos en esta Década un vuelo tripulado que pisará la Luna y con el compromiso de traerlos de vuelta, no porque sea un reto fácil, sino por que es un desafío difícil".

    Pasada la década de los Cincuenta, con el país ya recuperado de las heridas de la II G. M. hay una cierta prosperidad económica y la sociedad necesita alicientes que les recuerden que son el faro que ilumina el mundo libre, los garantes de los sacrosantos valores occidentales y qué mejor que afrontar esa singladura nunca antes planteada de forma estricta. Lo cierto es que el futuro de la Humanidad pasa por un inevitable éxodo si queremos perdurar como especie, a no ser que los dirigentes futuros (y presentes, no perdamos el temor) decidan acabar con cualquier signo de vida inteligente en el planeta.

    Con el compromiso gubernamental de inyectar 25.000 millones de dólares de la época, se crea primero la NACA y posteriormente la archiconocida NASA, para cumplir con la promesa del que fuera 35º presidente estadounidense. De forma amena el escritor Tom Wolfe escribió en su The Right Stuff (1979) los tropiezos y aciertos del proyecto Mercury. Sólo cuatro años más tarde Philip Kaufman adaptaría el texto para dirigir la notable película homónima, que en su lograda composición beben otros filmes como el Armageddon (1998) de ese artificiero plano que es Michael Bay o la cumplidora Space Cowboys (2000) de Clint Eastwood.

    Era, por cierto, el cineasta de Carmel el propietario junto a Warner de los derechos de autor (hasta que Universal los recompró) de la novela biográfica que Hansen escribió en 2005 sobre Neil Armstrong, titulada First Man: The Life of Neil A. Armstrong, mamotreto de 500 páginas que a este modesto plumilla su lectura resultó bastante plúmbea. No era el mito estadounidense un hombre proclive a la parafaernalia más crematística. Destacaba más por su humildad y sencillez a la hora de recordar los eventos acaecidos a lo largo de esos años cenitales. Una leyenda americana en la mejor tradición de esos héroes anónimos descritos en el cine de John Ford, centauros hercúleos que el tiempo acaba borrando de la memoria colectiva; pero no así el caso de Armstrong, dada la envergadura de la epopeya sufrida.

    Y es aquí en donde entra en juego la apuesta arriesgada de Damien Chazelle y su equipo de fieles para adentrarnos en el universo propio de un matrimonio sacudido por una temprana desgracia (algo que marcará a fuego al propio Neil) que intenta sobreponerse con el pasar de los años. Josh Singer guionista triunfal de las excepcionales Spotlight (2015) y The Post (2017) vuelve, junto a Nicole Perlman, a conmover con su texto desde la austera, pero sincera emoción una compleja historia de miradas, anhelos y deseos. De temores silentes que rozan la fina línea del docudrama más inmersivo. Memorable es la secuencia en donde la esposa Janet exige una reunión con sus hijos para que se les explique los riesgos reales de la misión que su padre está a punto de comandar. Las procupaciones pueriles del menor y ese abrazo final de buenas noches, la mirada fija del mayor a su progenitor, consciente de la gravedad del momento y ese apretón de manos lleno de respeto, admiración y acongojante y comedida angustia.

    Chazelle lo ha vuelto a lograr. No usa recursos fáciles para compungirnos el corazón. Simplemente mantiene la cámara a una distancia que nos permite entrar en las vidas de estas personas sin que ellos perciban esa intromisión por parte del cineasta llamado a liderar su generación a nivel mundial. Creo que desde Coppola, no he vuelto a ver a un director con el dominio tan aplastante que ejerce en el set. Esa planificación milimétrica con un uso de la técnica narrativa que si en Whiplash (2014) se nos antojaba sorprendente, para un joven de 27 años y que en La La Land (2016) nos dejó boquiabiertos por la excelencia alcanzada, en First Man (2018) es la culminación incontestable de un talento que se proyecta en el tiempo como inquilino eterno en el Olimpo cinematográfico, al lado de los más grandes directores estadounidenses.

    El joven director plantea dos direcciones en una. Para los encuadres muy cerrados que resaltan la claustrofobia de esos primerísimos planos, dentro de las cápsulas del proyecto Gemini -auténticas latas de conserva- usa la Aatem Penelope de 35 mm, ligera y pequeña cámara en mano perfecta para resaltar las imágenes que los noticieros de televisión de esos años mostraban a los hogares americanos, incluyendo un intencionado efecto visual granulado, iluminado con la cruda y mortecina pálida luz de interior de pasillo hospitalario. Gran mérito, sin duda de Linus Sandgren, su dop de siempre y que tras la apología visual de La La Land, se retrotrae al intimismo más bergmaniano posible. Y en aquellas composiciones en donde es necesario suavizar la imagen para potenciar la relevancia del momento vivido usa la Camtec Vintage y las ópticas Arr/Zeiss. Modelo especial de la familia de las Ultra Prime que le sirve para jugar mucho con los flare visuales (para las secuencias lunares el aspect a usar es el 1.43:1 y el 1.90:1). Ocurre no sólo en interiores, si no en esa secuencia de apertura, por la que reconozco tenía especial interés dado el recuerdo imborrable de ese inicio gozado en su La La Land. Aquí apuesta por otro estilo, pero que también impacta, en gran medida gracias a la música y la excepcional edición de sonido.

    Y es que la B.S.O. de Justin Hurwitz -con palpable homenaje a 2001: A Space Odissey (1968)-que para la ocasión se recrea en reproducir sonoridades salidas de instrumentos tan poco usuales como el Theremin, filtrado por el rotor Leslie y el sintetizador Moog; es otra conquista, distinta por la complejidad a la que no estábamos acostumbrados por el gusto que tiene a orquestar con colorista grandilocuencia sus composiciones, pero que para esta producción se somete al tempo visual planteado por Chazelle. Se me antoja, de hecho, más difícil para Hurwitz que la escrita para La La Land, pero no creo que repita alopécica estatuilla por que no es una obra tan del gusto de la Academia estadounidense. No así el montaje de Tom Cross, que lo veo muy en la senda del ofrecido por Richard Chew en The Conversation (1974) y apunta a méritos máximos en los premios Oscar.

    Para lo que tampoco tengo dudas de reconocimientos mayores es por la, como decíamos, ciclópea labor de Mary H. Ellis (Zombieland -2009-), por su descomunal edición de sonido; en donde construye un sólido puzzle entre el montaje de los efectos de sonido de Phil Barrie (tremenda también la huella sónica dejada en el Mad Max de 2015) y el diseño de sonido del veterano Ai-Ling Lee. Tanto los aviones cohete X-15 de Chuck Yeager como las cabinas de los proyectos Gemini y Apolo, crujen de dolor ante la torsión sufrida. Chirrían como leviatanes anunciando futuras desgracias, aúllan como bestias salvajes preparadas para la matanza que está por llegar. Insisto, es una victoria cumbre en las calidades que nos brindan.

    En el apartado de efectos visuales y especiales Chazelle, sabiamente no sobrecarga en exceso con una erupción estética ni de barroquismos psicodélicos. La compañía Double Negative, responsable de los increíbles CGI vistos en el Inception (2010) de Nolan o en el Blade Runner 2049 (2017) de Villeneuve culmina un perfecto proyecto que el director lleva con esmero. No quiere hacer una película de, si no con efectos especiales. Sobresalientes, pero sin desequilibrar su propuesta formal; intimista, aséptica, por momentos sencilla hasta dejarnos sin aliento. Hay una conjunción imperceptible, como si de un complejo mecano se tratara, en la suma del resto de apartados técnicos. Desde la capitanía de Nathan Crowley -John Carter (2012)- en el diseño de la producción, pasando por la calcada dirección de arte y la impecable réplica en el set de decorados y vestuario. Nombres como Erik Osusky, Kathy Lucas o Mary Zophres (qué distintas creaciones con respecto a su anterior trabajo) son obligadas resaltar.

    Y para finalizar (sí, ya estamos acabando sufrido lector), una breve mención a la actriz Claire Foy, "The Girl" en Season of the Witch (2011) de Dominic Sena, que conmociona con su mirada y bate sin misericordia el inexpresivo rostro sin vida de Ryan Gosling, actor de difícil trago interpretativo y que se confiesa honrado por caracterizar al mito estadounidense. Un mito, por cierto, que apunto estuvo de no serlo. No era la primera opción, pero supo estar en el momento adecuado y en el sitio correcto. Aunque visto con la perspectiva histórica del devenir de los años, tuvo "lo que hay que tener" para cumplir con éxito la epopeya más recordada, posiblemente, de todo el S. XX y una de las grandes gestas de la Humanidad, desde que a unos locos muertos de hambre los metieron en tres cáscaras de nueces en busca de nuevas rutas comerciales.

    First Man, una película absolutamente magnífica.

    • First Man
    • Damien Chazelle
    • Ryan Gosling
    • Claire Foy
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      javieraldariz@hotmail.com (El Guerrero Mandingo) Críticas Mon, 15 Oct 2018 17:22:13 +0200
      2001. Una corrección espacial http://www.store.scifiworld.es/cine/2001-una-correccion-espacial.html http://www.store.scifiworld.es/cine/2001-una-correccion-espacial.html 2001. Una corrección espacial

      Rigor científico. De simios, la Luna y estaciones espaciales

      2001 es el paradigma de película científicamente acertada. En ella se esconden sutilmente grandes teorías tanto de Ciencia como de ingeniería.

      de simios, la Luna y estaciones espaciales

      Ya hace unos meses de la conmemoración de los 50 años del estreno de la película insignia de Stanley Kubrick, pero en España tardó 6 meses más en poderse disfrutar (17/10/1968).

      Con el reestreno de este año en cines se tuvo (y tuve) la oportunidad de verla en su formato de origen y comprobar como se trata de una enorme experiencia visual. Filmada para ser proyectada en tres pantallas consecutivas que abarcaran 135º de visión, la actual proyección en pantalla grande genera un salto cualitativo y cuantitativo en calidad desde el formato TV, como el que pudiera adivinarse desde la gran pantalla hasta los 135º.

       

      Rigor científico


      Ideada, creada y rodada años antes de poner el primer hombre el pie en la Luna, este film está plagado de aciertos científicos que por aquel entonces solo eran deducciones teóricas a partir de datos obtenidos en misiones espaciales precederas.

      El asesoramiento del autor del texto original en el que se basó la película, Arthur C. Clarke, y los aportes de numeroso personal de la NASA permitió crear un entorno perfectamente representado y aun hoy totalmente creíble. Esta rigurosidad alargó a cinco años la producción, llegando a un presupuesto final de diez millones de dólares de 1968.

      La imposibilidad de sonido en el espacio, la gravedad artificial, la IA o artilugios tecnológicos impensables en aquel año, son solo unos pocos ejemplos de los aciertos científicos y tecnológicos dentro de esta película.

      Para comprobar el rigor científico de 2001 se presentarán, a continuación, tres ejemplos representativos: Los simios, los paisajes lunares y la estación espacial.

       

      El amanecer de la humanidad


      Tres largos minutos de total oscuridad con la penetrante música de Ligeti plasma el caos primigenio. Seguidamente se da paso a la más calurosa sabana africana, lugar donde (sobre)viven nuestros ancestros simiescos.

      El tramo inicial de 2001 es mi parte preferida, más ahora al descubrir el falso 3D en el en el que está rodado y no se podía degustar bien en formato TV. De ello tenía conocimiento previo, pues en una exposición sobre Kubrick en Roma pude disfrutar al formar parte del decorado africano usado en la película y descubrir su forma de rodaje; un genio. Pero vayamos a la escena en cuestión.

      Los simios sobreviven comiendo raíces y vegetación seca, huyen a la más mínima interacción y se acurrucan atemorizados durante la noche. En el día se desplazan a cuatro patas, separando del suelo los cuartos delanteros solo para llevarse a la boca cualquier brote.

       

      Bien es sabido que la capacidad de coger con las manos se halla restringida a unas pocas especies y todo gracias al pulgar oponible. Este es característico de los simios y monos, aunque ellos siguen manteniéndolos en las extremidades posteriores para poder escalar árboles. En el caso humano la adopción de la postura bípeda causó la pérdida de este pulgar oponible en los pies.

      La evolución al bipedismo del hombre, ya fuera para tener capacidad de llevar cosas, avistamiento lejano de depredadores, menor exposición al sol y/o eficiencia energética en desplazamientos largos, no parece producirse por una única causa; es más una suma de circunstancias que favorecieron esta evolución.

      La consecuencia de esto, al dejar las manos libres, fue el aumento en la precisión con ellas. El Australopithecus de hace 4 millones de años era completamente bípedo, aunque mantenía los pies curvos para trepar a los árboles. Este manejaba palos y piedras que tuvieran la forma apropiada para el uso que quisiera darle. Su descendiente el Homo habilis golpeaba para crear sus propias herramientas. Pero no es hasta el Homo erectus hace 1 millón de años y ya completamente bípedo, cuando las manos alcanzaron la precisión para poder crear herramientas avanzadas, ropas e incluso construcciones.

      Otra corriente científica cambia el orden; el bipedismo fue la consecuencia del uso de las manos. En un estudio cerebral entre monos y hombres se ha comprobado que usamos las mismas zonas cerebrales para manipular, pero distintas para el manejo de los pies. Existe un principio evolutivo el cual señala que rasgos comunes entre especies relacionadas suelen venir primero, mientras los que se diferencian vienen después. Esto implica que la especialización cerebral del pie en el hombre fue posterior al uso de las manos. Resumiendo; el mayor uso de las manos condujo a la necesidad de tenerlas libres y por ende adoptar la postura erguida para desplazarse.

       

      En la película se puede ver perfectamente este tipo de evolución. A los simios les falta algo para despertar su inteligencia. El precursor de ello es el monolito; una chispa, una idea, un replanteamiento de para qué usar algo que se tiene en las manos y no es comestible. Inicialmente cuadrúpedos y usando las manos solo de forma rudimentaria, para posterior a la idea surgir el uso de herramientas (armas, mejor dicho). Esto implica tener la obligación de desplazarse bípedamente. Así en la batalla de la charca, todos esperan de pie poder asestar un golpe que los lance a un estadio evolutivo superior.

       

      La Luna


      La representación de los paisajes lunares corrió a cargo del grupo de producción y arte liderado por Tony Masters, inspirándose en las recientes, en aquel entonces, fotografías tomadas por la misión soviética Luna 9 (1966).

      El suelo rocoso representado en la película se aleja un poco de la sinuosidad y arenosidad del verdadero suelo lunar. A la vista de las fotografías de la sonda Luna 9 se pudiera pensar en un suelopedregoso, pero los milenios de continuo bombardeo han erosionado de sobremanera la Luna. La capa más superficial es un suave conglomerado de materialesprovenientes de la desintegración mecánica producida por el choque de meteoros.

      Si bien esto pudiera parecer un tratamiento erróneo, no es sino una inexactitud debido a las limitaciones de información de la época. Aunque no es menos cierto que lo visto en el celuloide pudiera pasar perfectamente por la misma Luna y sin necesidad de invocar a conspiración alguna.

      Respecto la inclusión de montañas, montes y acantilados son un total acierto en el film. La geografía lunar es variada e incluye montañas como el Mons Huygens de 5500 m, cordilleras como Leibniz con cotas de 6100 m de altitud y acantilados como el Rima Aridaeus de 226 km de longitud, así como también valles y escarpados.

      19410

      Respecto el movimiento de los personajes en la superficie lunar, es más complejo. Las escenas espaciales en ausencia de gravedad fueron realizadas con maestría y exactitud, todo gracias a la información cedida por la NASA de las misiones espaciales Geminis (1962-1966). En ellas se realizaron importantes pruebas de acoples entre distintas naves y paseos espaciales, ambas indispensables para el futuro alunizaje.

      Pero los movimientos en la Luna no se presentan adecuadamente, sino que se realizan con la misma soltura que si estuvieran bajo la gravedad terrestre. La Luna tiene una gravedad seis veces menor que la Tierra y como bien es sabido el desplazamiento de un astronauta en ella se produce a saltitos; debido a su ligereza. Allí una persona de 80 kg pesa 13 kg.

      Resumiendo, la representación de la Luna es correcta excepto en la clase de suelo, aunque el mayor error es no haber tenido en cuenta el cambio de gravedad en nuestro satélite.

       

      Estación espacial 5


      La estación espacial como puerto de paso antes de dar el salto a la Luna, plasma a la perfección un posible viaje futuro a grandes distancias.

      De forma circular y con un diámetro de 560 metros, la estación gira sobre si misma para generar una gravedad artificial, por acción de la fuerza centrífuga, y así normalice los movimientos dentro de ella. Se trata de un diseño basado en la Ciencia e ingeniería más eficiente. La rotación necesaria para producir gravedad está relacionada con el diámetro, pero restringida por la tolerancia humana a los giros, ya que producen malestar y mareos. Para evitarlo, las revoluciones deben tener un máximo de dos vueltas por minuto.

      El ingeniero Henry Lang trabajaba en la NASA diseñando naves bajo las órdenes de Werner Von Braun; ingeniero aeroespacial, jefe de la NASA y creador del futuro cohete Saturno 5, heredero directo de sus anteriores invenciones; los V-1 y V-2. A este también se le debe el concepto de estación espacial en forma de anillo giratorio. Para poder dedicarse totalmente a los diseños requeridos para la producción de 2001, Lang tuvo que abandonar la agencia espacial. Así fue él quien diseñó, junto a su equipo, la estación espacial 5.

      Representada en la película a medio construir, mas parece una sutil ironía de la inextinguible habilidad de los humanos de incumplir plazos, sea cual sea el milenio.

      La premonitoria ubicación de la estación espacial 5 bien pudiera ser la que posee la Estación espacial internacional, unos 400 km. Desde ella las naves no tendrían que gastar tanto combustible para escapar de la gravedad terrestre, al contrario de si despegaran desde la superficie. Esto es lo plasmado en el film, una nave para salir de la Tierra y otra para ir hacia cualquier destino, optimizando gastos tanto en combustible como en diseño aerodinámico.

       

      Una odisea de conceptos


      Los tres grandes ejemplos anteriores puede hacer una idea de su rigor en grandes conceptos, pero también la obsesión del director llegó a los pequeños detalles.

      El baño de gravedad cero con instrucciones de uso, las zapatillas con suela de velcro, el retardo en la comunicación estelar, comida en pasta con cañitas y así un largo etcétera. Unas de las que más me gusta son los gorros de las azafatas, horribles ahora pero totalmente eficientes para impedir que las cabelleras dancen libres por la falta de gravedad.

      También existen varios descuidos, fallos o licencias en el film. Una es la ya señala gravedad lunar, puede observarse en la escena del desplazamiento en una nave-bus desde la base Clavius hasta el lugar de emplazamiento del monolito lunar.

      Otro fallo que me molesta de sobremanera es durante la salida de Frank Poole de la Discovery. Mientras se realiza, David Bowman queda en la cabina de mando supervisando la operación. Lleva el traje puesto, por si surge un percance, pero el casco está en la cubierta de cápsulas, lejos de él. No creo que sea el protocolo más riguroso y acertado. No contento, se produce dos veces la misma situación.

      Con aciertos y fallos, estamos ante la primera película de Ciencia-ficción que hace justicia a tan gran término.

      • 2001: A Space Oddissey
      • Stanley Kubrick
      • Ciencia vs Ficción
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        cardescu@gmail.com (Cristian Cárdenas) Cine Mon, 15 Oct 2018 10:15:47 +0200
        Venom http://www.store.scifiworld.es/reviews/venom.html http://www.store.scifiworld.es/reviews/venom.html Venom

        Escucha tu interior.

        Tras la avalancha de críticas negativas que la película recibió sólo un par de días antes de su estreno, unas opiniones respetables, pero evidentemente venidas de eruditos que quieren cintas de superhéroes (o antihéroes en este caso) más intelectualoides o thriller de espías, el resto de los mortales pensaban que se encontraban ante el fiasco del año. Y no me he incluido en ese saco no porque yo sea inmortal, para nada, ya estoy muerto incluso, sino porque la situación no es nueva y todo esto ya huele a chamusquina. Para que me comprendáis, tan mala no podía ser. Eso si era mala de verdad... Vale que la unanimidad de reseñas negativas era brutal y que la película venía con el pesado PG13, ya sabéis, al igual que Megalodon, una cinta no recomendada a menores de 13 años, y no de 18 como mandan los cánones de cualquier film violento que se precie. En este sentido y conociendo la naturaleza de Venom sí que te puedes quedar con las ganas de más sangre, de que fuera más bestia e incluso más políticamente incorrecta (algo que adoro, pese a que hoy vas a prisión prácticamente por ello) pero (parece mentira que sea yo el que vaya a decir esto) el producto final se encuentra a años luz de todo lo que ruló tachando Venom como la peor película de todos los tiempos. Realmente es bastante disfrutable, pero antes vamos con el contenido argumental (que lo tiene).

        Como periodista, Eddie Brock (Tom Hardy) lleva tiempo intentando desenmascarar al creador de la Fundación Vida, el famoso genio científico Carlton Drake (Riz Ahmed), una obsesión que ha arruinado su carrera y su relación con su novia, Anne (Michelle Williams). Al investigar uno de los experimentos de Drake, el ente alienígena Venom se fusiona con el cuerpo de Eddie, y el reportero adquiere de pronto nuevos e increíbles superpoderes, así como la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le antoje. 

        Por un tema de licencias y derechos Sony no permite englobar este personaje al universo Spidey o Vengadores, al que pertenece, al igual que ya ocurre con X-Men o Deadpool, pero esto no ha impedido que la compañía se saque de la manga una adaptación para el famoso simbionte. 

        Como narraba en el primer párrafo, todos los supuestos inconvenientes con los que partía esta Venom terminan quedando en sombras, ya que a grandes rasgos la obra de Ruben Fleischer (Zombieland) está bastante conseguida e incluso en muchas ocasiones consigue ser más divertida que Deadpool, por poner un ejemplo. Y esto amigos, tiene su mérito ya que, a todas las desventajas ya expuestas, se le une en último momento una más, la tijera de montaje. Según fuentes oficiales a la cinta se le han amputado 40 minutos nada más y nada menos de metraje, y según el propio Tom Hardy aquí estaban las mejores secuencias filmadas... ¿Las veremos algún día o quedarán en el inconsciente colectivo a modo de leyenda urbana como la escena de las pirañas en Holocausto Caníbal? Sólo el tiempo lo dirá. Lo mismo que su posible vinculación con Life.

        Con todo, la película se desenvuelve a las mil maravillas en el terreno que pisa, es decir, el de cinta de acción subidita para toda la familia. El de pillarse el combo palomitas + refresco + juguete + cualquier otra chorrada y entrar a la sala a desconectar. En ese sentido básicamente es dinámica y cumple su cometido llevando al espectador por una historia simple pero bien contada, con unos tiempos bien medidos entre las secuencias bravas y las de explicaciones pseudocientíficas que por locas que suenen, convencerán a todo el mundo. Si bien, esos problemas de recorte en montaje que ya advertí hacen que en cierto momento la cinta vaya sin frenos, en especial del ecuador en adelante, donde los acontecimientos parecen desfasarse en comparación con un inicio mucho más sosegado, que se toma su tiempo para mostrarnos vida y milagros de Eddie Brock y así meternos en situación.

        La acción está bastante bien filmada y se complementa a la perfección con la dosis de humor que le aporta la interpretación de un alienado Tom Hardy y las líneas de diálogo del propio Venom. Y de nada valdría que esa acción estuviese filmada cojonudamente si los efectos especiales no fueran de categoría, que lo son. Explosiones, persecuciones, disparos y claro, el diseño de Venom y otras criaturas que aparecen en el film es también un trabajo impecable. 

        Donde cojearía realmente es en los villanos. Villano alfa y sub-villanos. Ese antagonista sacado de Slumdog Millionaire que no da la talla en ningún momento ni su típico machaca alopécico con cara de haber repetido curso ya tres veces o más. 

        ¿Sería esta Venom una buena adaptación del personaje? Más bien no. ¿Es mala película? Tampoco. Simplemente la película juega a entretener y esto lo consigue con creces. Deja abierto el universo creado para una posible secuela o incluso varias más. 

        En resumidas cuentas, querido lector, no puedo decir que no se fíen de las críticas, porque si no nunca podrían fiarse de mi consejo. Lo que si diré es que al igual que Eddie Brock con Venom escuchen su voz interior, denle una oportunidad y juzguen ustedes mismos. Está clarísimo que el universo hater ya lo ha hecho. 

        • Venom
        • Tom Hardy
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          ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Sun, 14 Oct 2018 20:22:49 +0200
          Sitges 2018: Ron Perlman http://www.store.scifiworld.es/home/sitges-2018-ron-perlman.html http://www.store.scifiworld.es/home/sitges-2018-ron-perlman.html Sitges 2018: Ron Perlman

          Entrevistamos a Ron Perlman.

          Entrevista a Ron Perlman, en la que nos habla acerca de su labor como productor, y como escoge los proyectos en los que se involucra, disfrutadla.

          • Ron Perlman
          • Sitges 2018
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            Juampi_cgi@yahoo.com (Juan Pablo Acuña) Sitges Sat, 06 Oct 2018 15:54:23 +0200
            Contra el vacío http://www.store.scifiworld.es/home/contra-el-vacio.html http://www.store.scifiworld.es/home/contra-el-vacio.html Contra el vacío

            “Lo peor de empezar una nueva escena es que tienes que hacerlo con un trozo de papel en blanco. Y no hay nadie más que te pueda ayudar. Tienes que empezar tú mismo […]. En las películas de imagen real, tienes a Robert Redford o un decorado maravilloso, pero nosotros empezamos con nada.” Ollie Johnston.

            Existen dos métodos creativos miméticos. Ambos tienen las mismas herramientas, uno palabras y el otro, líneas de acción. También a la par requieren de disciplinas, enfoque y perseverancia, y comparten a un mismo enemigo común: el vacío de una hoja de papel. No es un adversario fácil. La blancura del folio deslumbra la intención, desenfoca el objetivo pero al mismo tiempo alimenta la inquietud, sopesa las opciones y vislumbra la oportunidad. Existe un contratiempo, no se llega a su fin instantáneamente sino con mesura, disfrutando a cada paso. Proponiendo pactos subversivos, quizás rozando el carácter mercenario, pero nunca traicionando el propio periplo en el que decides embarcarte, aunque a veces su destino sea el inesperado, y por tanto, el más gratificante.

            El pasado día dos de Octubre, tuvo lugar una “masterclass” con Eric Goldberg en el espacio COMO de Madrid. El título del evento era la celebración del nonagenario Mickey Mouse. Ha llovido mucho desde el cortometraje, sobrevalorado hasta la saciedad, (cualquier Silly Symphonies fue mejor) Steamboat Willie (1928), hasta el fantástico ejercicio metanarrativo que es Get a horse! (2013). En ambas historias coexiste dos Eric Goldberg, en la primera el espectador y en la segunda el creador. Aquí podríamos recordar las palabras de otro gran maestro, Akira Kurosawa: “El proceso creativo proviene de la memoria. Es tu verdadera fuente. No se puede crear algo de la nada. Ya sea leyendo o de tu experiencia en la vida, no puedes crear nada si no tienes algo en tu interior.” No existe mayor embrujo que el creativo y el tributo al ratón fue uno fascinante. Contado con desparpajo, y quizás algo sobreactuado pero funcional, las explicaciones del sabio animador, director y diseñador, fueron reveladoras. Pero no sólo fue teórico el encuentro, sino que luego nos regaló un ejercicio interesantísimo: dibujó una cronología mickeyniana asombrosa, abocetando en cada dibujo a un Mickey por década. De esta manera y con asombrosa perfección artística, el veterano animador iba dibujando líneas, trazos, al mismo tiempo que los iba explicando. Telegrafiando la pose del personaje, y por tanto, significando su emoción, expresado en un acto concreto, con un movimiento determinado. Y este diálogo gráfico se iba alimentado a su vez de uno narrativo creándose una redundante conversación. A la vez que relataba el proceso creativo, en algunos casos mutado a parrafada (ya sabemos que el recuerdo es el gran traidor de la realidad), veía a un hombre encorvado, desarrollando una joroba de dedicación por lo que hacía enfrentándose a la hoja en blanco, e irremediablemente me iba recordando a un escriba, y en definitiva, a mí mismo. A cada movimiento ejecutado, un misterio revelado. A cada pregunta ejercitada, un enigma por resolver. La búsqueda narrativa en su estrato más significativo. El proceso creativo al desnudo. Al ver al maestro no pude dejar de pensar contra quien se enfrentaba. Esa nada de la que habla al principio un “Nine Old Men”, que al comienzo no es y que lentamente va construyendo el sentido de lo que debería ser. Parafraseando a otro genio, Orson Welles, que decía que el cine era el tren eléctrico más maravilloso, la escritura también puede llegar a ser un juguete, de hecho es un puzle. El componente lúdico es esencial. Escribir no es otra cosa que reescribir y para ello hace falta mucho juego. Viendo a Eric Goldberg dibujar y rememorar a Mickey Mouse era también ver a un niño jugar con su “toy”. Se notaba que disfrutaba del reto, se divertía con su imitación de voces a lo cartoon, y lo más importante, era consciente de ello, estaba participando de su perfomance. El trabajo de dibujante como el de escritor demanda soledad. Esa lucha contra el vacío escenifica el momento de la verdad, uno donde nace la inspiración pero también donde muere. En definitiva, la vida misma reflejada en una DIN A 4.

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            Proyectom05@hotmail.com (José Amador Pérez Andujar) Animación Fri, 05 Oct 2018 12:36:25 +0200
            Hell Fest http://www.store.scifiworld.es/reviews/hell-fest.html http://www.store.scifiworld.es/reviews/hell-fest.html Hell Fest

            Haga su slasher en tres sencillos pasos.

            Parece fácil, pero confeccionar un slasher de manual y que salga bien es una tarea difícil, ejemplo de ello son infinidad de títulos en los últimos y no tan últimos años. Aunque se trate de un esquema simple y no requiera de una narrativa extremadamente compleja no siempre el resultado es el adecuado. Pues bien, Gregory Plotkin lo ha conseguido, con la ley del mínimo esfuerzo, pero lo ha conseguido y eso amigos a día de hoy con un título de estas características que se estrena en salas a gran escala tiene su mérito. Para comenzar el film que hoy nos ocupa une dos elementos que me encantan y que me llevaría a una isla desierta; el ya mentado subgénero slasher y un parque de atracciones ambientado en Halloween. Era extremadamente difícil decepcionarme, aunque otras con estos mismos ingredientes ya lo consiguieron.

            La primera condición la cumple, ese aroma ochentero que tanto nos gusta se respira en cada secuencia, aunque no se trate de la típica retro-movie a lo The Sleeper, pero tampoco a esos slashers 2.0 millenials del nuevo siglo más del estilo Tragedy Girls. El segundo paso también lo cumple, la "construcción" de personajes, aunque más que construcción yo diría el estereotipado de estos desde su presentación. Lo tenemos todo, a saber: el chico pringado que si jugara al fútbol no le metería un gol ni al arcoíris y que lleva un cartelito en la frente que dice "mátame", los graciosillos malotes que te hacen empatizar con el asesino con el que más o la guarrilla de turno (oh, comentario políticamente incorrecto... se me escapó). Un reparto coral y una duración perfecta, noventa minutos clavados, que huelga decir, no se hacen largos en ningún momento. Con todo esto y como estamos a 2018 y parece que de todo hay que quejarse me mimetizaré con mi entorno y destacaré las partes débiles de la película de Plotkin, donde más cojearía esta Hell Fest. Tal vez para terminar de llevar a cabo el slasher definitivo habrían sido necesarias más secuencias de desnudos y bastante más muertes con bastante más sangre o vísceras. En este sentido los puristas del gore saldrán decepcionados del film, por muchos guiños a Fulci o a Hooper (The Funhouse) que haya.

            Pero sigamos con el manual, por último, el tercer paso también lo ejecuta de forma solvente. El asesino. Ya sabéis, el "bueno" en este tipo de historias. Se crea muy bien esa relación en la que odias a los protagonistas, pedorros absolutos, y adoras a su verdugo, deseando ver cómo va acabando con cada uno de ellos. Como digo, la presentación del serial killer y su estética, aunque minimalista, cumplen, eso sí, todo esto después de un prólogo algo regulero que denota un rodaje rápido y llevado a cabo sobre la marcha. 

            Aunque la cinta no juegue a homenajear es un homenaje en sí misma. Sabe lo que quiere en todo momento y la verdad hacía mucho tiempo que no veía un body-count de estas características, tan sincero consigo mismo y con su público. Las interpretaciones son algo justas, por no decir muy justas, pero claro eso forma parte de las reglas de la cinta, los que esperabais la Palma de Oro de Cannes para Hell Fest no habéis entendido nada... Ni siquiera los que pedían más tiempo a Tony "Candyman" Todd en pantalla entendieron que su personaje era un simple cameo, bastante gracioso y ocurrente, por cierto. Y no puedo terminar de hablar del conjunto de la película sin mentar lo mucho que me gustó su final, sin explicaciones, sin revelaciones, sin flashbacks, nada. Un temerario asesino que simplemente irradia maldad y que para colmo es padre de familia. 

            Por otro lado, el diseño de producción es sencillamente espectacular. El parque con todos sus túneles del terror y sus criaturas superaran con nota sobradamente alta el examen de cualquier terrorfilo que se precie. Interesante como los sustos y jump-scares se mezclan en la ficción los reales con los de las atracciones. 

            Plotkin, ese pobre diablo al que le cayó el marrón encima de dirigir ni más ni menos que Paranormal Activity: Dimensión Fantasma... Un desastre, evidentemente, ni Martin Scorsese habría salvado aquello... el bueno de Gregory está excusado. Con Hell Fest parece desquitarse y encontrarse en unos terrenos más cómodos, donde se percibe trabaja con mayor sobriedad. 

            A nivel distribución, hay que mencionar la buena vista comercial que se ha tenido para su estreno, haciéndolo en octubre (mes de Halloween), haciéndola coincidir con la ilustrísima fiesta del cine, con la suficiente distancia de semanas en cartel con la titánica La Monja, competidora potencial y contra la que nada habría podido hacer y además con hacerlo una semana antes del Festival de Sitges, perfecto para ir abriendo boca y haciendo apetito. 

            Antes de irme comentar que este mismo año, ha estado rulando por festivales Blood Festpelícula de Owen Edgerton que ignoro si se estrenará en nuestro país. No solo comparte parentesco de título con nuestro slasher de hoy, sino que lo hace además en cuanto a temática, ya que esta cinta también relata las correrías de un grupo de teens en un festival de terror granguiñolesco que termina desmadrándose debido a los ataques reales a los asistentes. Mucho más caricaturesca y llevada más al campo de la autoparodia, no deja de ser amena, pero inferior a Hell Fest

            En resumidas cuentas, diversión sin pretensiones que no, no ganará ningún Óscar ni entrará en ningún Top 10 a final de año, pero que te hará pasar un rato entretenido sin duda gracias a su buen hacer tras la cámara y a su guion catedrático dentro del subgénero en el que se mueve. Pero sobre todo que te hace recordar aquella inocente y lejana época en la que los slashers eran solo eso, slashers

            • Hell Fest
            • Gregory Plotkin
            • Slasher
            • Tony Todd
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              ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Thu, 04 Oct 2018 12:44:25 +0200
              Cine mudo con piano: Nosferatu. http://www.store.scifiworld.es/eventos/cine-mudo-con-piano-nosferatu.html http://www.store.scifiworld.es/eventos/cine-mudo-con-piano-nosferatu.html Cine mudo con piano: Nosferatu.

              Celebra Halloween en Artistic Metropol con dos proyecciones mudas de Nosferatu acompañadas de piano en directo

              Los días 31 de octubre (20.00 h) - Sesión con entradas agotadas - y 1 de noviembre (18.00 h) Artistic Metropol acogerá, con motivo de Halloween y el día de todos los santos, dos proyecciones mudas con piano en directo del clasico Nosferatu, de F.W. Murnau. Con Adrián Begoña al piano, el evento promete ser original y aterrador a partes iguales.

              Venta de entradas: https://entradium.com/entradas/nosferatu-piano-en-directo-metropol

              Más información: www.artisticmetropol.es

              Además en esos días y coincidiendo con la temática y las fechas, también se podrán disfrutar Béquer y Las Brujas y Drácula de Denise Castro, aparte de otras sorpresas que están por llegar. 

               

              • Nosferatu
              • FW Murnau
              • Adrian Begoña
              • Artistic Metropol
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                ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Eventos Wed, 03 Oct 2018 16:41:36 +0200
                Terror Freak Cinema http://www.store.scifiworld.es/tv/terror-freak-cinema.html http://www.store.scifiworld.es/tv/terror-freak-cinema.html Terror Freak Cinema

                Ya online el primer programa.

                Ya se puede ver online la primera entrega de Terror Freak Cinema. Un programa de tv online sobre cine de terror hecho por frikis y para frikis del género. Desde el cine más gamberro y golfo, pasando tanto por la cartelera actual, el cine de culto y próximamente por los últimos vídeojuegos de terror.
                ¿Y qué tiene esto de novedoso? ¿Acaso no hay ya suficientes y múltiples podcast, fanzines, webs,... que hablan sobre el terror y el fantástico? Pues bien, la intención `rincipal es unificar todo lo mencionado en un formato audiovisual invluyendo uno o dos invitados estrella por programa.
                El actor y guionista Erik Gatby (TEATRACO A LAS 12) dirige y modera, Ángel Mora (ARTISTIC METROPOL y Canal SYFY), José Córdoba (CHIVI), Salariasa(AGUAS TURBIAS PODCAST), Reverendo Wilson (EL CALABOZO PODCAST) y servidor entre otros componen el equipo. A disfrutar.
                • Terror Freak Cinema
                • Miguel Ángel Vivas
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                  ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) TV/VOD Tue, 02 Oct 2018 19:07:49 +0200
                  Humo http://www.store.scifiworld.es/libros/humo.html http://www.store.scifiworld.es/libros/humo.html Humo

                  Simpatía por el Diablo.

                  La primera novela del físico Emilio Villanueva López, Humo, acaba de publicarse en Atlantis Ediciones con una cuidada maquetación a la altura de la calidad de su lectura, ágil, de su propuesta formal, original y de su trama argumental, bien hilvanada y mejor desarrollada.
                   
                  El autor nos presenta una historia magníficamente ambientada en el Londres de finales del S. XIX y principios del XX con el recurso virtuoso de fragmentar el discurso narrativo en logradas analepsis que mantienen en vilo al lector, que descubre por la buena pluma del escritor, un complejo juego de identidades enmarcadas en marcos geográficos generalmente inhóspitos con una riqueza por el detalle que nos traslada a la propia acción a contar. Memorable es la descripción con precisión quirúrgica de las trincheras inglesas durante la campaña del 16 en el Río Somme. Sufrimos ese gélido hedor a muerte y putrefacción de la soldadesca usada como carne para triturar conciencias culpables; imágenes que vienen a nuestro recuerdo por esos senderos de deshonor, que fueron los absurdos dolosos y delictivos de mariscales, generales y sargentos nefastos, como los vividos en la demoledora Paths of Glory (1957) de Kubrick o los crudos recuerdos que el genial Tolkien tradujo para con su magna obra y la necedad del hombre por recrearse en los daños perennes que producen las innecesarias guerras.
                   
                  Es precisamente uno de los puntos más brillantes que provoca su lectura. Emilio Villanueva sabe traducir en palabras una complejidad visual que nos viene una y otra vez a la mente. Es una novela que se lee y se visualiza. Material excepcional para una lograda adaptación cinematográfica o para la recreación en una miniserie propia de la exigente HBO. Ayuda y mucho, ese narrador omnisciente, frío, aséptico como el Meursault de L´Étranger (1942) de Camus, coincidencia histórico-curiosa por haber sido también la primera novela del genial librepensador francés. Una apología del trazo corto en la que describe a los personajes y sus venturas incluso a veces anticipando sus suertes y descalabros; sin negarlos ni juzgarlos, como mero notario que testifica la presencia y los hechos que producen las decisiones de ese tartufo principal, el mago-hechicero Percy T. Selbit.
                   
                  Y es un acierto el personificar en un personaje real, que interactúa con las más relevantes personalidades de la época (la anécdota de Arthur Conan Doyle como verificador de imposturas es cierta) poseedor de una imaginería única en sus trucos de magia como a su vez, adueñarse de una realidad paralela e inventar toda una trama delictiva ficticia, que el propio Villanueva con lógica disculpa, nos brinda en incustionable aclaración para no mancillar el legado ni la memoria de "un hombre que pasó a la Historia por su talento, imaginación y capacidad para entretener".
                   
                  De ovación sincera el medido estudio de los personajes, sin excesos, en sus fueros internos. La existencia de buenas personas "per se" como ya nos advertía Rick Dicker en Incredibles 2 (2018) de Brad Bird y que tanto extraña hoy en día ante la vanaglorificación y ensalzamiento nacional de dirigentes con historiales académicos burlados, cuando no extraviados. Y por el reverso de esas treinta monedas de plata, también hay parada y fonda para personajes con ponzoña ética, con oscuros corazones que son incapaces de reconducirse en su travesía vital, por llevar marcado a diabólico fuego en los genes la maldad pura. Autoexcusa perfecta para justificar sus desmanes y maltratos, aceptados con sumisión temerosa de los más débiles o con cómplicidad silente par parte de los más serviles que no serviciales empleados del vendedor de ilusiones.
                   
                  Obra literaria de recomendable antojo caprichoso, con su amena historia principal, que sinuosamente se desplaza por otros meandros narrativos como inmejorables Mcguffin hitchcockrianos y con sus guiños acertados como el nombre del protagonista que interpretara De Niro en la sobresaliente Angel´s Heart (1987) de De Palma. Con modestia el escritor dice que su novela puede tener un estilo que recuerde a los trabajos de Dan Brown, pero yo elevo sus calidades literarias y las veo más cercanas al tratado maquiavélico que Oscar Wilde dedica al mal, alimentado por el atronador y multitudinario aplauso del público que asiste a la incorrupción física de Dorian Grey o si me apuran en esa doble identidad que Robert Louis Stevenson nos descubre en su Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde (1886). 
                   
                  Humo, novela de honestidad total en sus propuestas, recomendable como lectura de evasión, escapismo y divertimento.
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                  javieraldariz@hotmail.com (El Guerrero Mandingo) Libros Sun, 30 Sep 2018 15:18:42 +0200